martes, 27 de diciembre de 2011

"Que si te pierdo sufro, y si te olvido me miento."



Ni me engaño ni te miento. No estoy bien pero tampoco sufro. Es raro, somos como dos extraños que se conocen más que nadie. Orgullosos, sin más. Intentamos escribir una historia sin ningún tipo de argumento, sin intentar dar explicación de lo que sentimos, que ¿porqué? Ni tú ni yo lo sabemos. Quizás, lo único que tengo claro es que eres más importante que cualquier otra persona, que si te pierdo sufro, y si te olvido me miento.

viernes, 16 de diciembre de 2011

" Somos difíciles, pero nadie es perfecto."

- La decisión de decir adiós lentamente a todo lo que queremos, a lo que de verdad nos importa. Renunciar al amor a veces por el miedo a equivocarse, otras por la sencilla razón amar más de lo que se debe. Somos difíciles, pero nadie es perfecto. Las ventanas son para ver los nuevos días, no para tirarse por ellas. No dejes que las puertas cerradas te depriman, donde hay una de estas, hay una oportunidad de ser aceptado. Soñar no es de locos, es de agradecidos. Las ruedas no siempre giran en el sentido que queremos, aceptemos que cuando tenga que llover, lloverá. No es fácil levantarse con el pie derecho, pero en este juego solo hay una vida, aprovéchala.

domingo, 9 de octubre de 2011

Mentiras.

El juego de la vida. Un juego un tanto extraño. Dejémoslo en que es como una partida de cartas, o te escondes un as en la manga, o no ganas. Es ir apostando en diferentes jugadas lo poco que tienes, puedes arriesgarte a perderlo todo, pero si ganas, será la decisión más acertada que nunca has podido tomar. Ahora bien, ganar no es cosa de suerte en este extraño juego, es cosa de lógica.
Todo aquel que cumpla las normas al pie de la letra, es el que pierde, el que gana, es aquel que miente, el que sabe que lo que hace no está bien pero aun así continúa, la avaricia por conseguir todo lo apostado hace que no sólo engañe a los demás, si no que se engañe a si mismo.
Y es que así es nuestra vida, nos mentimos para poder ser felices.
Somos falsos por naturaleza. ¿Cuántas veces has dicho "te quiero" sin sentir apenas aprecio? ¿Cuántas veces venciste un miedo para acabar siendo una víctima más de esta sociedad absurda?
Nada es lo que parece, pero aprendemos a vivir con estas falsedades, y sin ellas, ninguno de nosotros derrocharíamos tantas sonrisas en vano,  ninguno de nosotros tendría la autoestima y la fuerza de querer continuar en esta eterna jugada.