Me
llamo Paula y me encanta escribir. De echo, me considero escritora.
Lo hago porque no hay minuto en el que mi cabeza no esté pensando en
hacer volar su imaginación surcando unas cuantas líneas mágicas
escritas en el momento menos oportuno, pero escritas al fin y al
cabo.
Adoro
escribir. Desde muy pequeña redactaba ilusiones, sueños por cumplir
que solo podían entender un par de amigos fieles: mi lápiz y un
papel. Ahora escribir se ha convertido en mi vía de escape. Me da
alas cuando las nubes encapotan esta mente desordenada y la lluvia
azota los cristales tan fuerte que no te deja ver a través. Aguarda
un gran cobijo entre sus cálidas palabras cuando el verano se siente
frío y el camino se bifurca tomando siempre la vía equivocada.
Siempre me espera, siempre le busco.
Escribir
es libertad. Es romper las cadenas que te atan a este mundo lleno de
ruido y ser quien tu deseas redactando palabras que algún día serán
capaces de emocionar, de ser leídas y sentidas con la sensibilidad
con la que les diste la vida. Es obtener la franqueza necesaria para
sentirte poderoso en esta sociedad endeble.
Escribir
es amor y odio, dicha y desgracia, paciencia e inquietud, madurez y
completa ingenuidad. Escribir es morir, pero sobretodo es vida.
"Que solo podían entender un par de amigod fieles: Mi lapiz y un papel".
ResponderEliminarPero que cosas más chupis dices.
Já, a veces, y solo a veces, digo cosas con sentido jeje
EliminarGracias Nacho!