lunes, 17 de agosto de 2015

¡Desincronizad!



"Los dioses se han marchado, nos queda la televisión."
Manuel Vázquez Montalbán

Televisión sangra mentiras por los ojos del espectador.
Mira fijamente la realidad distorsionada por el filtro del miedo.

Televisión se sienta en el sofá durante horas.
La homogénea programación vende la proyección de una humanidad rota y desarmada.
En la uno: la invasión del hombre opaco milita en contra de lo que él mismo creó. [¿Quieres estar en los huesos, mujer?]
En la dos: las largas melenas deben de ser cortadas. [¡Compre! ¡Compre! ¡Consuma! ¡Rebaja en tus bolsillos!]
En la tres: las luces de las farolas deben de interrumpirse. [El amor no es más que dos seres guapos besándose apasionadamente en un barco.]
En la cuatro: los amantes de imposibles deben de perseguirse. [¿Eres azulrojoverdenaranjaomorado? ¡Sé azulrojoverdenaranjaomorado.]
Cinco, seis, siete, veintisiete canales dicen que  ‘prohibir vivir’ ha ganado las elecciones entre votos cansados. Un hombre de corbata arrugada grita ¡odien vivir, es su destino! y las sombras asienten. [El narcisismo, la bebida más refrescante de tu existencia. ¡Pruébalo!]

Televisión se sienta en el sofá durante horas.
Televisión se sienta ante el sinsentido.
                    se sienta y no siente
                    se sienta y asiente
                    se sienta sumisa.


¡Sintonice la radio asesina! ¡Léame el cuento del mediático periódico!
¡Destapa mis pesadillas! ¡Regalaré mi razón y taparé la herida con el temor a seguir avanzando!


Televisión, no hables.
Deja de llover los días.
No apuñales la verdad.
No suicides nuestro amor.
¡Cállate!

domingo, 10 de mayo de 2015

Instrucciones para mirar por la ventana



Duración media del llanto, 
tres minutos.
-Julio Cortázar
(Instrucciones para llorar)

Piérdase usted en las razones laberínticas que le conducen al mero acto de sentarse (o recostarse, o tumbarse, o lanzarse) tras el límpido cristal de una ventana. Respire. A continuación, y sólo después de darse cuenta del absurdo que se esconde en tratar de racionalizar las voces del corazón, enfoque con su pupila  más allá del vidrio de las gafas de su casa. (Si todavía no se conoce y termina por enmarcar un bonito primer plano, se perderá tratando de encontrar la sombra del viento. Entonces vuelva al primer paso: perderse). Respire. No mire el coche, ni el asfalto, ni el tejado anaranjado del vecino de su izquierda. Respire. No se estrelle en la risa de los críos parloteando en las calles, ni en el cielo, ni en aquel jardín cercado con flores de primavera. 
Respire.
Mire el acto desenfrenado de huir de aquellas ruedas en busca del puro amor, la tibia soledad que abraza la carretera cuando el sol cierra la puerta, el artista en su buhardilla creando oniria en sus lienzos. Respire. Colisione entre los sueños pueriles que crean verano eterno, en los ojos que nos cuidan desde el bien de su pasado, en la fuerza y la belleza que es la esencia de la tierra. 
Respire. 
Llegado a este punto puede cerrar las cortinas y seguir soñando despierto. 
No olvide repetir el acto de mirar por la ventana cada vez que sus entrañas suspiren.

lunes, 13 de abril de 2015

Castillos de arena


Las oportunidades son como castillos de arena en una playa de todos. Se derrumban y vuelven a renacer con el fugaz parpadeo de la ilusión de un niño asustado.
Por eso he abierto la puerta a un camino con vistas al sentir de un corazón muerto de frío. Y por eso te alejo.
(Piensas que el alba de las mañanas abriga tus manos tensas más que amores del pasado y solo hablas del perdón que se esconde en el olvido. Que las páginas que no se leen no trascienden por no ser más que montones de historias en un mar de consecuencias. Hablas del lógico orden de los días como el esquema adecuado para ver arder la luna cada tarde en el salón. De observar las acuarelas del cielo cuando bosteza a milésimas de hacerse niño de nuevo tumbados entre tus cejas. Quieres buscarnos en retratos de pared que murieron nada más ser terminados y encontrarnos en el absurdo del cine que te hace caer dormido.)

Te alejo. Porque no hay ojos más bonitos que aquellos que dan flores en octubre y pintan cuadros de oleajes en corazones de piedra. Y nunca quise cambiarte.

(Pienso que el calor de los comienzos es suficiente respuesta para abrazar el silencio suave y sentir como me arrastra cualquier destino que me acoja . Que los cuentos de utopías mueven corazones pobres y hacen magia entre el temor dictatorial. Hablo del presente y de cómo el tiempo baila con cada jornada difuminando su nombre. De guardar entre los párpados el último aliento de los lunes y reciclar el sabor torpe de los martes. Y quiero perdernos en una canción de nadie y revivir en melodías que solo nuestros secretos conozcan.)

Te alejo, porque tus ojos son de octubre sin color y tus cuadros de barcos a la deriva. Son el castillo en la orilla de una puntual cabeza que te aguarda. Y jamás sabrán ser míos.


domingo, 22 de marzo de 2015

Fugaz


Cara a:
Hoy escaparemos.
Mientras el mundo pierde cordura e insiste en que el silencio que descansa entre las nubes es imposible de alcanzar con la yema de los dedos. 
Respiro desde el balanceo de un recuerdo que muere. Y entonces muero con él: como las hojas enmudecen con el frío y se emancipan de sus ramas después de tanto tiempo de cálida compañía.
Pero vivo porque te invento y pienso que me sueñas cuando te aprieta la luna.

Hoy no me abandones. 
Mientras me ahogo entre el bailar incansable de mis zapatos antiguos, no desistas.
No pienses que te pierdo cuando me ausento y canto - y estallo-  y siento en alto la misma melodía cada mañana en la misma mísera soledad.
¡Basta de prohibiciones! 
Sigue mis pasos que parten desde las sonrisas arrestadas por este huracán que a penas percibes. Gira hacia el tacto de estas manos que te buscan. Da tres pasos hacia atrás y entonces déjame ir. 

Cara b:
Sigo andando con los pies descalzos por tu cuerda floja y me lastimo aquí, justo debajo de la piel que abriga mis costillas.

"Poned atención: un corazón solitario no es un corazón."




sábado, 14 de febrero de 2015

Descosidos.



El juez mira entre tinieblas el caso de mi vida. Dictamina exceso de desamor y falta de valor. No hay testigos ni abogados: ya no queda nadie en esta sala circular que se muerde la cola. 

Qué rápido siento mi corazón caminar ahora.
Andar           andar    andar  andar andarandarandar. Correr. Huir. Fugaz. 
Descosidos.

¡Te quiero, extraño del mirar ausente! ¡Hagamos del camino la noche estrellada impresionista más sorprendente de la historia! Te cambio mi soledad por tu ausencia, por jugar a la inocencia.

Adiós. De verás adiós.
Desde las ventanas del ayer afirmo: me negué a mirar lo evidente con ojos de verdad. Y nada más evidente que mi presencia allí -tumbada- mirando el viaje incansable de las nubes, mientras tu luchabas a romper sus formas suaves con un helicóptero sucio que talaba las utopías de mi frente.

Ahora correr. Corrercorrercorrer  correr             correr.       Andar.
Darme otra oportunidad.

viernes, 6 de febrero de 2015

Ausencias.

"Cómo llenarte, soledad
sino contigo misma."
Luis Cernuda

Tapando la soledad con parches de corazones de usar y tirar
olvidaste
que el sonido de las nubes al besarse
fue un invento del recuerdo.
Así, compañero,
fui la necesidad inmediata que
se despide
-temerosa-
desde la estación
más próxima al atardecer.
Fui la luna en triste ver
que dice adiós arrogante
al cansancio en maletín
que se arrastra
en los relojes.
Fui el tiempo que se suicida
superficial
en una esencia engañosa.
Fui la muerte sigilosa
(la que ignoró predecir
el causante de este trance).


Fui secretos de inocencia.
Fui secretos de impaciencia.
Fui secretos de ignorar.
Fui secretos de impulsarme
                               ¿dónde?
                               ¿dónde se esconde el querer?
                                                             Cansancio
                                                                         en
                                                                             mi
                                                                                  parecer.
                                                                                              Oh,
                                                                                                   oh
                                                                                                       ausencias.

Inventando los recuerdos con paisajes de mirar cansado
omitiste
que el amor se cuenta en monedas
y se mide en despedidas.
Y así,
compañero,
soy el homenaje triste,
soy las velas apagadas.
Soy un salir. Y no vuelvas.

jueves, 22 de enero de 2015

Ser se conjuga en negativo.

Destellos de amaneceres confrontan estas paredes.
Un laberinto con puertas al mar
aguarda
luciérnagas sedientas.
Un foco de certidumbre donde quedarse a vivir.
Vivir entre tinieblas que nunca se dejan ver.
Ver olvido asqueado donde mora la ansiedad.

Un laberinto con puertas al mal
encierra
tus ojos sin pertenencia.
Allí, a lo lejos;
ayer sólo desierto
y ahora sólo calima.
Septiembre perpetuó guerra
y enero esquivó esperanzas
                         que esperan.


                                                                                                         hasta siempre.
                           

¡Parte el rayo de mi alma silenciosa!


Despídete del olor a asimetrías
cuando resbala el desafecto por las caderas de nuestro hablar.

¡Húyeme!
Odia enviciar tu reloj mirando en los ojos de esta ficción.

Piérdeme
como las palabras del viento
abandonan la rutina.
No me sientas culpable.
Cuando cedió el cerrojo
extraviando la evidencia
gritaron fuerte las cuerdas:

No somos,
no es mi aliento.

No eres tú.