Una taza de café quemado y un cigarro bailando en mis labios. Llegó tarde, siempre lo hago. Quizás ni siquiera llegue, hoy me duele más que nunca esta mediocre sociedad. Aunque, ¿es que acaso alguien me espera?Una calada intensa y un trago amargo. El espejo me vuelve a decir que hoy no es mi día. ¡Menuda porquería!
No me escondo pero no me veis, tampoco pretendo que lo hagáis. Salgo, me siento y me limito a buscar unos ojos, ¿por qué no verdes?, quizás un suicida de mirada utópica y cortante que mate mi día lo antes posible. Resuena en mi cabeza algún tema de indie Rock Español, una voz rasgada por el tabaco que recuerda al sonido de una guitarra desafinada. Love of Lesbian, no puede ser de otro modo. No puedo parar de tararear:
Si los espejos del salón
no están rotos .. lo estoy yo.
Regreso. Prendo otro pitillo y lo saboreo como si fuese el último. Que irónico, el café se ha vuelto a pasar y aun así sabe menos amargo que mi día.
P

No hay comentarios:
Publicar un comentario